En Esquel cada rincón cuenta una historia. Acá, las experiencias turísticas rurales se fusionan con el paisaje patagónico y sus matices.
Imágenes del pasado y del presente dan forma a vivencias auténticas en este rincón de la Patagonia: paisajes, gastronomía y la cultura local son tesoros que cautivan a los visitantes y a su vez, fomentan el respeto por las comunidades de estos territorios.
Alto Río Percy: historia, tradición y naturaleza
Ubicado a solo 15 km de Esquel, Alto Río Percy conserva paisajes, historias y costumbres invaluables. La comunidad rural se ubica en una zona de transición entre la estepa y bosque andino patagónico, en donde la abundante vegetación, el río Percy y las montañas aledañas como el Cerro La Torta forman un ecosistema único.
Fiestas populares, sabores, artesanías,actividades al aire libre, productos regionales y mucho más por conocer en esta comunidad.

La historia de los carreros: patrimonio cultural
La historia de los carreros nos remonta a tiempos en que los caminos y los vehículos aún no llegaban a la zona. Eran ellos quienes recolectaban leña de los bosques de Alto Río Percy, la transportaban hacia Esquel y a su vez, preveían de recursos a su pequeña, pero arraigada comunidad. Estos hombres, transportados por bueyes y un carro muy rústico de madera de la zona, fueron claves para el desarrollo de la región en términos productivos, sociales y culturales.
Hoy, los carreros transmiten ese legado con orgullo y mantienen viva una tradición profundamente identitaria. Cada febrero, se realiza la Fiesta Provincial del Carrero homenajea, una de las festividades más coloridas de la región en la que se realizan juegos tradicionales como la tirada de riendas, la carrera de sortija y la polca de silla, la presentación de artistas de la región, una feria artesanal y productiva.
Río Percy y sus atractivos naturales
Además de su riqueza cultural, Alto Río Percy posee un entorno privilegiado para quienes buscan conexión auténtica con la naturaleza. Senderos, tardes a la orilla del río y paisajes que invitan a la contemplación caracterizan este lugar.
Entre sus atractivos se destaca el sendero Piedra de la Aguja, un trayecto que permite apreciar el ecosistema característico de la región con dos trayectos principales, uno de dificultad moderada (1h 20 min), y el segundo, de dificultad alta (2 hs). En este sector se encuentra flora típica de los ambientes valdivianos, como líquenes, helechos y musgos, alimentados por las vertientes que descienden desde las cumbres, generando un ambiente de gran pureza y frescura natural.
Ambos caminos conducen al principal atractivo del lugar: una imponente formación rocosa de 50 metros de altura, conocida como Piedra La Aguja.
En este sitio también se puede recorrer la rivera del Río Percy, un espacio de alto valor natural, social y paisajístico. En sus aguas se pueden realizar actividades recreativas como la pesca y el balneario durante el verano. También es un lugar de encuentros, degustación gastronómica y disfrute para residentes y visitantes.

Micosenda: vivir el bosque desde otra perspectiva
La Micosenda es ideal para quienes desean experimentar el bosque con todos los sentidos. Es un sendero con cinco estaciones que invitan a descubrir la diversidad de hongos presentes según la época del año.
Durante el otoño, el bosque se llena de colores y formas únicas con especies como el hongo de pino, cola de pavo, bejín perlado, hongo polvera y parasol, entre muchas otras.
En primavera, aparecen las curiosas citarias como el llao llao y la morilla u hongo de ciprés, que aportan tonos anaranjados y texturas sorprendentes al paisaje. Y durante todo el año es posible encontrar hongos degradadores que, aunque no sean comestibles, son esenciales para la salud del bosque.
El trazado del sendero aprovecha una antigua huella de carreros, utilizada históricamente por los pobladores de la zona para extraer leña y luego transportarla hacia la ciudad de Esquel. De este modo, la senda no solo invita a descubrir la biodiversidad del bosque nativo, sino que también recupera parte de la memoria local vinculada a la actividad leñatera que formó parte esencial del desarrollo regional.
Dificultad: Media – Duración: 2 hs – Distancia: 2,85 km.

Producción con identidad
En Río Percy también se encuentra “Frutillas del viento”, un emprendimiento que combina producción agrícola y turismo de naturaleza que se puede visitar durante el otoño, primavera y verano.
La producción cuenta con 10 microtúneles de 20 metros cada uno, con un total aproximado de 1.300 plantas. Además, este establecimiento cuenta con un sendero autoguiado de dificultad baja el cual permite apreciar diversas especies de la flora nativa, como laura, maitén, radal, ciprés, palo de piche, ñire, entre otras.
Al recorrer el sendero o visitar la plantación de frutillas, surge la oportunidad de compartir de manera oral la cultura y el conocimiento tradicional del lugar, al tiempo que se promueve la educación ambiental y el turismo sustentable.
