Cuando los veranos alcanzan temperaturas extremas superiores a los 30 °C, las ciudades enfrentan un desafío crucial: el impacto directo en el bienestar de las personas. El estrés térmico se convierte en un problema evidente, ya que surge de la acumulación de calor junto con la limitada capacidad de adaptación en los entornos urbanos. En estas áreas, las actividades humanas y las características del paisaje construido intensifican el calor, generando condiciones que agravan aún más este fenómeno.
Las áreas urbanas construidas con asfalto, ladrillos, materiales metálicos y techos de colores oscuros absorben grandes cantidades de energía proveniente de la radiación solar. Esta acumulación excesiva de calor da origen al fenómeno conocido como “islas de calor urbano”, que provoca que las ciudades registren temperaturas superiores a las normales.
Como referencia, una ciudad con más de un millón de habitantes puede presentar temperaturas entre 1 y 3 °C más altas que las zonas rurales. Durante la noche, esta diferencia térmica puede alcanzar hasta 12 °C, debido a la lenta liberación del calor almacenado por los materiales urbanos.
Frente a este desafío ambiental, Amanco Wavin, la empresa de construcción e infraestructura de Orbia, comparte dos soluciones que contribuyen a la construcción de ciudades más frescas y sustentables:
1. Techos verdes-azules en la reducción del calentamiento
Los techos verdes-azules son soluciones que ayudan a mantener los edificios frescos en temporadas de mucho calor, además de mejorar la resiliencia al clima, impulsar la biodiversidad, ayudar a gestionar las lluvias extremas y aumentar el valor de la propiedad.
Los techos verdes-azules consisten en la combinación de un techo verde, el cual surge a partir de plantar vegetación con el fin de almacenar un poco de agua de lluvia, y de un nuevo sistema que incluye una unidad de retención de agua (Wavin Aquacell) que se aplica debajo de las plantas y por encima del suelo. Está conectado con los sistemas de pronóstico del clima, esto implica que si se esperan lluvias y el almacenamiento está lleno, una válvula se abre automáticamente para anticiparse y dejar salir el agua de forma gradual, habilitando así lugar para almacenar más agua.
Esta tecnología permite capturar entre un 70% y un 97% del agua de lluvia que cae sobre los techos, mientras que un techo verde básico solamente captura alrededor del 12%. Se trata de un equilibrio entre diseño y estructura y, por otro lado, una solución que facilita los procesos biológicos para lograr una ecología urbana lo más natural posible.
2. TreeTank: los árboles como protagonistas
Los árboles desempeñan un papel fundamental en la vida urbana, aunque pueden ser vulnerables y representar un presupuesto importante. Su cuidado, cultivo y mantenimiento son costosos. Wavin TreeTank permite crear zonas de protección subterráneas seguras para los árboles y realiza una importante contribución a los conceptos modernos de resiliencia climática urbana.
Los árboles en las ciudades representan refrigeración natural, ya que contribuyen significativamente a enfriar nuestro entorno urbano y hacen que las ciudades sean más habitables durante las estaciones cálidas, además actúan como reductores de islas de calor, siendo esenciales para mitigar el efecto de isla de calor urbana y proporcionar espacios más frescos y sombreados en las ciudades.
Basado en el sistema de infiltración y retención de Wavin Aquacell, Wavin TreeTank ofrece la máxima libertad para el desarrollo de las raíces de los árboles. Siendo guiados desde la superficie hacia las profundidades, donde encuentran suficiente agua y nutrientes. Como sistema modular, Wavin TreeTank puede adaptarse a cualquier situación: permite alturas de instalación variables y ofrece una gran capacidad de carga vertical y horizontal. El sistema de protección de raíces Wavin TreeTank puede ayudar a mejorar las condiciones de crecimiento de los árboles en un contexto urbano.
Más allá de ser versátil, es precisamente en verano cuando Wavin TreeTank desempeña un papel importante: promueve la biodiversidad y contribuye activamente a la reducción del calor en las zonas urbanas.
Las temperaturas elevadas pueden traer efectos adversos para el entorno de una comunidad y para la calidad de vida, incrementando el consumo de energía y los costos de los sistemas de refrigeración. Esto produce mayores emisiones de gases invernaderos y la contaminación del aire, lo cual causa posibles riesgos para la salud humana y animal, además de tener un impacto negativo en el clima.
