La cadena propone integrar resiliencia, reconexión y regeneración en toda la vida de sus hoteles, desde la inversión y el diseño hasta la operación y la experiencia del huésped.
El lujo hotelero empieza a incorporar una pregunta que va más allá del diseño, la gastronomía o la calidad del servicio: cómo se relaciona una experiencia de alta gama con el lugar que la hace posible.
Mandarin Oriental presentó MO.RE, una plataforma y manifiesto de sostenibilidad que busca integrar la resiliencia, la conexión con las comunidades y la regeneración en la estrategia de crecimiento del grupo. La iniciativa plantea pasar de acciones ambientales aisladas, guiadas por el cumplimiento normativo, a una mirada que abarca la operación hotelera y su relación con los destinos.
La compañía informó que, en los últimos quince años, avanzó hacia sus metas 2030 con una reducción del 33% en sus emisiones de alcance 1 y 2 y más de 80.000 horas de voluntariado de sus colaboradores. Son cifras comunicadas por la propia empresa y no una certificación independiente del desempeño de todos sus establecimientos.
Los tres pilares
Resiliencia. Prepara hoteles y destinos para un clima cambiante mediante un perfil de riesgo climático para cada hotel, una hoja de ruta hacia cero emisiones netas en 2050 y mayor visibilidad de las emisiones de alcance 3, las de la cadena de valor.
Reconexión. Propone una idea de lujo sostenible que huéspedes y colaboradores puedan vivir y recordar, con programas familiares, gastronómicos y de bienestar basados en la naturaleza y la cultura de cada destino. Incluye un concepto de Biodiversity Kids Club para huéspedes jóvenes y jornadas anuales MO Family Days para el personal y sus familias.
Regeneración. Apunta a ir más allá de reducir el daño e invertir en los ecosistemas, las comunidades, las habilidades y el patrimonio cultural vivo que hacen posible la hospitalidad. Contempla preservación de la biodiversidad, formación profesional, apoyo a artistas y artesanos, y un programa solidario con los embajadores de la marca.
Laurent Kleitman, CEO del grupo, afirmó que MO.RE lleva la sostenibilidad del margen al centro del negocio y marca el rumbo del crecimiento. Kandé Camara, directora de Sostenibilidad, sostuvo que el lujo debe usar su influencia con más propósito y alinear las decisiones comerciales con lo que los viajeros valoran: lugares distintivos y vínculos más profundos con el destino.
La identidad visual de MO.RE se inspira en el Wuxing, la filosofía china de los cinco elementos interdependientes. Mandarin Oriental opera 47 hoteles, 16 residencias y 43 casas en 30 países y territorios.
El anuncio refleja un desafío para la hotelería de lujo: sostener un servicio de alto nivel mientras se atienden los impactos ambientales y sociales de la actividad. La clave será ver cómo estos compromisos se traducen en decisiones operativas, indicadores transparentes y resultados verificables en cada destino.
